En 2023, la edición española de Business Insider calculaba que menos del uno por ciento de los artistas musicales vivían exclusivamente de reproducciones en plataformas digitales.
La industria de la música es un negocio difícil; lo era incluso antes de la distribución de canciones a través de la Internet. Es tan complejo como la relación que construimos con un banco al pedir un crédito, por ejemplo.
Si lo pensamos bien, la industria discográfica invierte en un artista apostando a que su talento y creatividad pueden ser un activo valioso que genere retorno. Para el músico, esa inversión es un préstamo que debe pagar con intereses. Pocos han entendido esto tan bien como KISS.
Una situación inquietante
Casablanca Records se caracterizó desde el inicio por ser un sello que rompía el molde. Entre otros aspectos distintivos, sus discos solían masterizarse de manera distinta a como lo hacían sus competidores. Eso hacía que sonaran más “duro”.
KISS, la ahora retirada y famosa banda de rock, trabajó con Casablanca Records desde sus inicios. Revisando su discografía oficial, no es difícil advertir un detalle curioso: Sus primeros discos oficiales cuentan con un intervalo entre ellos no mayor a ocho meses.
Casablanca Records necesitaba que KISS lanzara un nuevo álbum cada seis meses para mantener flujo de caja. Esto ayudaba a mantenerlos vigentes ante la prensa especializada, pero rompía sus itinerarios de gira.
La presión de grabar un nuevo disco dos meses después de lanzar el último no dejaba tiempo para componer buenas canciones y construir un concepto sólido para un álbum (algo que pareciera no importar en estos tiempos).
Estas razones hacían que los discos de KISS no fuesen tan exitosos como sus presentaciones en directo. Ese era el verdadero potencial de la banda. ¿Habría una forma de aprovechar ese valor para cambiar esa tendencia.
Alive!
Alive!, lanzado en septiembre de 1975, se concibió como una estrategia novedosa de marketing (algo que ya estaba instalado en la esencia de la disquera). El disco incluyó notas a mano escritas a sus fans por cada integrante.
A través de esos textos, cada una de sus personalidades se hizo fácilmente reconocible. El maquillaje ya venía de tiempo atrás, pero cada miembro de KISS se convirtió en un personaje a partir de ese momento.
El disco fue una recopilación de varios conciertos, con algo de retoques en el estudio. Se incluyó también un folleto con fotos de cada músico y de sus shows en vivo. Casablanca Records quería presentarse como un sello que siempre le daba algo más a los fanáticos.
La estrategia funcionó. Alive! fue certificado como disco de oro (con 500 mil copias vendidas) en diciembre de 1975. Un mes después, alcanzó la recién estrenada distinción de disco de platino, sumando un millón de discos comprados por sus fans.
Alive! conectó la emoción de los shows de KISS con su catálogo anterior. Eventualmente, las ventas de sus discos anteriores también despegaron, a la par de la demanda por entradas a sus presentaciones. KISS y Casablanca Records llegaron al fin a los primeros lugares de las listas de éxitos.
Innovación mejor enfocada
Casablanca Records, gracias a Alive!, dejo de ser una disquera “próspera sin beneficios”, retomando las palabras de su fundador. Los excesos en áreas como el marketing (que antes eran moneda corriente) continuaron, pero con un enfoque más acertado.
Al concentrarse en potenciar la personalidad de sus artistas, y en la idea de ofrecer con claridad un valor agregado a sus seguidores, Casablanca Records y Kiss consolidaron una carrera de éxitos sólidos y continuados. Hasta ese entonces, la gloria sólo había sido momentánea.
Y mientras la disquera triunfó impulsando artistas de diverso tipo, KISS sumó a los discos y conciertos un catálogo con más de tres mil productos diferentes.
El negocio de la música se trata de intermediación, de gestión de activos y riesgos, de inversión de capital y de diversificación de ingresos. Tal y como lo haría un banco, aunque tal vez el proceso sea más divertido.
*El libro And party every day: the inside story of Casablanca Records está disponible para su consulta libre y gratuita en el sitio web www.archive.com.